miércoles, 9 de marzo de 2011

Bard´s Song (in the forrest)



Hoy me apetecía compartir esta canción tan chula de los Blind Guardians.
Porque aunque nadie recuerde nuestros nombres, las montañas (al igual que las canciones de los bardos) siempre se recordarán.


Bard´s Song (in the forrest)          Blind Guardians – Van Canto

Now you all know
The bards and their songs
When hours have gone by
I'll close my eyes
In a world far away
We may meet again
But now hear my song
About the dawn of the night
Let's sing the bards' song

Tomorrow will take us away
Far from home
No one will ever know our names
But the bards' songs will remain
Tomorrow will take it away
The fear of today
It will be gone
Due to our magic songs

There's only one song
Left in my mind
Tales of a brave man
Who lived far from here
Now the bard songs are over
And it's time to leave
No one should ask you for the name
Of the one
Who tells the story

Tomorrow will take us away
Far from home
No one will ever know our names
But the bards' songs will remain
Tomorrow all will be known
And you're not alone
So don't be afraid
In the dark and cold
'Cause the bards' songs will remain
They all will remain

In my thoughts and in my dreams
They're always in my mind
These songs of hobbits, dwarves and men
And elves
Come close your eyes
You can see them too.

domingo, 6 de marzo de 2011

PAN RELLENO


Vamos a ver un estilo diferente de bocadillos que nos podemos llevar al monte, donde no tenemos que preocuparnos de rellenar la barra de pan, porque ya está rellena.
Para hacer la masa de este pan, que es un pan de leche, de estos finos y blanditos, necesitamos los siguientes ingredientes:
-       50 gramos de mantequilla blandita
-       150 gramos de leche
-       Un pellizco de sal
-       3 yemas de huevo
-       20 gramos de levadura prensada
-       400 gramos de harina
-       50 gramos de azúcar


Cuando tenemos la masa, podemos hacer pequeños panecillos individuales, o una barra de pan grande, al gusto, en cualquier caso hay que estirar la masa bien, poniendo un poco de harina debajo, para que no se pegue.


Rellenamos los panes con los ingredientes que más nos gusten (beicon y queso, queso azul con nueces, crema de cacao, mermelada con frutos secos y pasas…)



Una vez rellenos los panes, y cerrados, los pintamos con las claras de los huevos que utilizamos para la masa, y los metemos al horno, a 180ºC unos 20 minutos, hasta que se vean bien doraditos.


Y así conseguimos unos bocadillos deliciosos que nos aportaran la energía necesaria en la montaña.



miércoles, 23 de febrero de 2011

LOS CONQUISTADORES DE LO INÚTIL

Lionel Terray nos narra en este libro autobiografía, algunas de sus más prodigiosas conquistas en el ámbito del alpinismo, empezando desde el principio. Con ello me refiero a que comienza narrando sus andanzas montañeras desde que era un chiquillo, cómo creció, la historia de su familia, su juventud, cómo conoció a su amigo Gastón Rebuffat, sus “historias de la mili” y en definitiva, como se forjó un hombre que alcanzó “las cumbres de sus sueños”

domingo, 20 de febrero de 2011

BOTIQUÍN

Hoy vamos a hablar de este elemento imprescindible cuando salimos al monte: el botiquín.


Sea cual sea el deporte que vallamos a practicar, siempre hay que llevar el botiquín mínimo de primeros auxilios, y un error muy común es pensar que el compañero lo va a llevar, así que no pasa nada si yo no lo llevo o se me olvida.
Para cualquier salida al monte hay unos botiquines pequeños, y estancos (que no les entra el agua) y cada persona debe llevar el suyo.


Lo básico para cualquier actividad es tener:
-         Una manta térmica


-         Tiritas
-         Gasas y apósitos
-         Esparadrapo
-         Venda

-         Betadine
-         Un kit con navaja, tijeras, pinzas y mechero


-         Compeed para las ampollas


-         Amoniaco para picaduras




Eso es lo básico y lo evidente, aunque conviene llevar algunas cosas más, que no ocuparán mucho espacio, como:
-         Termómetro
-         Bastoncillos de los oídos (para limpiar heridas sin tocarlas)
-         Un par de guantes de látex
-          Ampollas de suero
-         Alguna crema antiinflamatoria
-         Paracetamol o ibuprofeno
-         Antiestaminicos especialmente si se es alérgico a algo
-          Fortasec (una diarrea en el monte te deshidrata con mucha rapidez)

Truco: llevar envases pequeños, ocupa menos, y en teoría no vamos a necesitar todo un bote


Y esto sería un botiquín bastante completo. Lo bueno es tener una lista con todo lo que contiene y un bolígrafo para apuntar lo que hemos usado y poder reponerlo, o por si hay que apuntar algo urgente.
No debemos olvidarnos de un elemento imprescindible, el teléfono móvil, para dar la alerta en caso de accidente, y mejor si se tienen guardados números como el del GREIM de la zona en la que estemos.

Todo esto no deja de ser un botiquín individual, que cada persona debe llevar, pero en casos de expedición, o grupos numerosos y en lugares muy inaccesibles conviene tener más cosas, botiquín común con medicinas (si se encarga de ello un sanitario) material de emergencia y rescate, etc.

Este es un punto muy importante a tener en cuenta cuando preparamos las salidas al monte, ya sea una ruta, un barranco o expedición alpina, siempre hay que dedicar un tiempo en la logística a preparar y revisar el botiquín.

jueves, 17 de febrero de 2011

NAVAJAS PETZL SPATHA

He visto distintos comentarios e indicaciones sobre el uso de estas dos navajas, la L:


Y la S:


También he de decir que he probado las dos. En el trabajo como guías, utilizamos la Petzl Spatha S, y tiene sus ventajas: 
Al ser más pequeña ocupa menos, y pesa menos (aunque la diferencia es apenas apreciable entre tanto material) la sierra dentada corta mejor las cuerdas sin carga; me explico,  hay una maniobra de rescate en la que se corta una cuerda en carga, con el peso de la victima (previamente se coloca otra cuerda u otras opciones) el caso es que las dos navajas cortan bien una cuerda con tensión, pero con la S resulta un poco más fácil que con la L. En cambio, cuando queremos cortar un trozo de cuerda la S corta sensiblemente mejor que la L.
A nivel particular yo tengo la Petzl Spatha L, principalmente porque era la que había en la tienda, y por desinformación. Acababa de salir al mercado la S y aun no conocía las diferencias técnicas entre ambas, que como explican en esta web:


El uso de la S es para cortar cuerdas, y el de la L para el embutido y el pan, y es cierto que al ser la hoja más larga es más apropiada para esos menesteres que la S.

Fuera de bromas podríamos concluir que la S es un poco más técnica, aunque la L es también válida.

lunes, 14 de febrero de 2011

HOJALDRE

Hola amigos, inauguramos esta nueva sección de cocina montañera con una receta que me enseñó mi amigo Ivan: un hojaldre de calabacín.
Los ingredientes que necesitamos son:
-       Una masa de hojaldre.
-       Tomate frito.
-       Queso.
-       Calabacín.
-       Beicon.
-       Cebolla.
-       Champiñones de bote.
Estos ingredientes pueden variar, según los gustos de cada uno. Con beicon y queso está muy bueno.

Lo primero es estirar la masa de hojaldre en la bandeja del horno.


Pintamos la base con tomate (como una pizza)


Ponemos el queso.



Cortamos el calabacín en rodajas muy finas, y lo colocamos por la base.


Colocamos el beicon cortado en trocitos.


Añadimos la cebolla (sin pasarnos, que luego suelta mucha agua)



Y finalmente los champiñones.


Metemos al horno, precalentado, y a unos 180º lo dejamos entre 20 y 30 minutos (según veáis que infla y se dora)


Y ya tenemos un aperitivo muy rico y nutritivo que yo me suelo llevar cuando voy a escalar, lo llevas cortado en trozos en un taper y a reponer fuerzas.
Este plato en caliente está muy bueno, pero en frio esta fantástico también.


Espero que os guste, ya me contareis ;-)

sábado, 12 de febrero de 2011

URRIELLU

Después de muchos años escalando, y de unos cuantos veranos diciendo “este año voy…” he escalado el Urriellu, más conocido como el Naranjo de Bulnes.

Vista del Urriellu subiendo desde Pandebano

Por falta de tiempo por el trabajo, o falta de un compañero de cordada no he ido hasta este verano, que me asocié a mi colega Borja y hemos escalado mogollón juntos, y la verdad es que me daba un poco de vergüenza… no haber estado en la cima del Picu, por eso para mí fue una escalada muy emocionante y emotiva, porque lo llevaba esperando desde hacía mucho tiempo.
Y esta es la disparatada aventura en el Urriello de Iñaki y Borja, dos escaladores sociales.


Cada vez más próximo
Nos encontramos en nuestro centro de operaciones en Vegacervera (como casi siempre) y le comento a Borja que tengo muchas ganas de ir al Urriello, que no lo he escalado nunca. Él si lo escaló, por la sur, así que le echamos un vistazo al croquis de la vía La Cepeda, en la cara este, y nos parece muy asequible para nosotros. Nos disponemos a prepararlo todo con mucho tiempo de antelación… pero unas por otras solo quedamos en la fecha. En fin, los días anteriores yo trabajé en Palencia y él en Vegacervera, León, asique cuando llegué a León miramos lo que necesitábamos llevar y nos fuimos.

Salimos un domingo por la tarde después de currar, con idea de caminar esa noche hasta los vivacs, dormir allí, y escalar por la mañana una vía en la sur, y al día siguiente la Cepeda (no nos parecía nada descabellado, así a priori) pero nos fue fallando la logística por el camino…
En fin, se hizo de noche, el copiloto se durmió, nos pasamos la salida… llegamos a Pandebano a la 1:00 de la madrugada. Por supuesto dormimos allí, en la furgoneta.

Nos levantamos pronto, para aprovechar bien el día, cargamos las mochilas un poco así, sin mirar, y comenzamos la aproximación bien cargados.

Y aquí es donde comienza el festival del humor. Le digo a Borja: Oye, que no hemos cogido los croquis de la Cepeda…” bueno, de momento, vamos a escalar la sur, luego ya veremos.
Al rato nos dimos cuenta de que metimos en la mochila unos sobres de pasta china deshidratada, pero nadie se acordó del hornillo, ni la cazuela ni nada en general… y teníamos poco agua. La frase fue algo así:
- ¿Qué vamos a comer?
- Rebeco

Cazando la cena

Y con la expresión “tranquilo, lo importante es no ponerse nerviosos” sonando cada poco, llegamos a la canal de La Celada (12 de la mañana, aprox.)

- Joer Borja, ¿tú subiste por aquí corriendo cuando hiciste la travesera?
- No, corriendo no…


Cara sur (a la izquierda) y cara este (a la derecha)

Llegamos a los vivacs que hay al final de la Celada, dejamos las cosas, nos comimos la pasta deshidratada (no preguntéis cómo, ya sabéis que no teníamos forma de cocinar) nos pusimos los arneses y todos los cacharros y nos plantamos en la base de la sur (a la 1 del medio día)


 Me encaramo al primer largo, subo un poco, pongo un friend, subo otro poco, me tiemblan las piernas, me resbalan las manos, y me bajo destrepando… cada vez que lo pienso… en fin. Sube Borja y luego yo, mas tembladera de piernas (mucho caminar, mucho peso y casi nada de comida) Borja abre el segundo largo, porque ese era el que le faltaba, y luego nos los vamos turnando.

Vista de la Collada Bonita

A las horas que son no nos encontramos a nadie subiendo… sino bajando, y casualmente encontramos a muchos conocidos. Charlas con unos, te ríes con otros, una broma aquí un chiste allá… la escalada social, lo que nos gusta.
- Si yo no lo hago por subir, no jodas… si eso es cansadísimo, lo hago por las risas, y las cervezas.




Llegamos al último largo, y nos encontramos con más conocidos, que bajan, claro, charlamos un poco, y nos vamos a la cima (en zapatillas, a veces sí que cuidamos los detalles, jeje)

Salida del anfiteatro a la arista de la cima


Llegamos a la cima, un día precioso, pero no está la virgen… menuda mierda, y ahora como van a saber mis amigos que he estado aquí… más risas y comenzamos el descenso por el anfiteatro hasta los rápeles.


Cima




Unos chicos intentan reírse de mí, me dicen:
- ¡No fastidies! ¿Escalas con cuerdas de 10?
- No hombre no… son de 10,3 y pujo por ellas porque soy un machote de verdad.
Ríete de mí por no tener dinero para cambiar de cuerdas… pero tengo un equalette, y tu ni siquiera sabes qué es eso. Zas, en toda la boca, jejeje.

En fin, bajamos, nos dimos otro paseo por la Celada y llegamos al refugio de Vega Urriello. Nos tiramos de cabeza a la fuente para abrevar como camellos, y preguntamos por la cena como indigentes… pero con una sonrisa.
Cenamos que daba angustia vernos, luego nos ofrecieron un chupito de crema de orujo, una chica muy maja que estaba a la puerta del refugio, y nos fuimos a dormir a los vivacs de enfrente, en una noche sin nubes y con la pared oeste de cabecero de la cama.


Cara oeste, desde los vivacs

¿Qué más se puede pedir?