miércoles, 11 de abril de 2012

COMIENZA LA TEMPORADA

Comenzando la temporada, por fin un poco de sol despues de días de lluvia y nieve , nos adentramos en la cueva de Valporquero con unos amigos. El resultado, una experiencia inolvidable.


Video de Sergio Muñiz

lunes, 20 de febrero de 2012

EL MÁS GRANDE

Un gran ejemplo de alpinista y de persona, Carlos Soria, que próximamente se dirigirá al Annapurna en compañía de Tente Lagunilla, el bombero y alpinista palentito.

¡¡MUCHA SUERTE!!


miércoles, 18 de enero de 2012

EL SEGUNDO...

Centenario de la llegada de Scott al Polo Sur


Las grandes aventuras de la historia no se han escrito siempre exclusivamente con los nombres de los vencedores. En la epopeya de la conquista del Polo Sur, a principios del siglo XX, victoria y derrota son dos caras de la misma moneda. No es posible comprender el éxito del noruego Roald Amundsen sin tener en cuenta el fracaso de Robert Falcon Scott.
Scott se convirtió en un héroe de leyenda para los británicos, a pesar de no haber conseguido el objetivo de conquistar el Polo Sur para el Reino Unido y de haber fallecido además en el intento. Precisamente, su muerte y la publicación del diario encontrado en la tienda en que falleció, con sus impresiones durante la travesía antártica que llevó a cabo, fueron los detonantes de su ingreso en la galería británica de los héroes.

 Competencia poco honorable

El capitán Scott había liderado entre 1901 y 1904 la expedición antártica conocida como Discovery, por el barco en el que viajó. Posteriormente, también fue designado como máximo responsable del Terra Nova, el navío destinado a conducir hasta la Antártida a los primeros hombres en alcanzar el Polo Sur. Dicha expedición estaba concebida, no sólo como una aventura hasta los confines del planeta Tierra, sino también como un objetivo científico a gran escala. De hecho, hasta sus últimas horas, Scott y sus hombres cargaron con muestras geológicas que, con toda seguridad, dificultaron su avance.
La carrera por el Polo Sur empezó de una forma un tanto extraña. Sólo los británicos de Scott habían anunciado su intención de viajar a la conquista del punto más meridional del planeta. Por su parte, Roald Amundsen había asegurado que su destino era el Polo Norte, y no dio a conocer sus verdaderas intenciones hasta su última escala, en la isla atlántica de Madeira. Una actuación poco honorable para la perspectiva británica.

Una travesía trágica

Después de varias incursiones durante meses para realizar depósitos de material por el camino desde el campo base situado en la costa, la heterogénea caravana de Scott (con trineos mecánicos, perros y ponis) partió hacia el Polo Sur el 1 de noviembre de 1911. Llevaban ya doce días de retraso con respecto a Amundsen, cuyo equipo había acampado unos 300 km más al este, en una ubicación más cercana al Polo Sur. Además, los noruegos eran expertos conductores de trineos y sólo llevaban unos bien adaptados perros para la travesía.
Scott fió su suerte al hecho de seguir una ruta conocida para alcanzar la meseta antártica, recorrida anteriormente por Shackleton. Pero su avance fue más lento que el de sus adversarios y, finalmente, alcanzó el Polo Sur el 17 de enero, 34 días más tarde que Amundsen, que había plantado la bandera noruega en aquel punto el 14 de diciembre.
Abatidos por la derrota, los cinco aventureros británicos que habían viajado hasta el Polo Sur (Lawrence Oates, Henry Bowers, Edwarg Wilson, Edgar Evans y el propio Scott) tomaron el camino de un regreso que no completarían nunca. El frío, el cansancio acumulado y la falta de alimentos terminaron con todos ellos. El primero en morir fue Evans, el 17 de febrero. Más adelante, Oates protagonizó un episodio que lo elevó también al rango de héroe: consciente de que su mal estado físico ralentizaba a todo el equipo, partió voluntariamente de la tienda el 16 de marzo para perderse definitivamente en el desierto blanco, pronunciando las famosas palabras “salgo afuera, y puede que esté un rato allí”.
Se estima que Scott falleció en la tienda el 29 o 30 de marzo junto a Wilson y Bowers, los dos aventureros que habían conseguido llegar hasta allí con él. Habían plantado ese último campamento el 19 de marzo, pero el mal tiempo les impidió avanzar los 18 km que les separaban de un gran depósito de material y víveres. La noticia del fallecimiento de la expedición tocó la fibra sensible de la opinión pública británica, que no dudó en adoptar la trágica aventura como una nueva leyenda llena de admiración por el tesón de sus protagonistas..

Notiecia en: http://desnivel.com/cultura/centenario-de-la-llegada-de-scott-al-polo-sur  

martes, 17 de enero de 2012

BEAL UNI CORE

Un tast interesante sobre la resistencia de las cuerdas, sobre todo la resistencia de la camisa a la abrasión y el deslizamiento.


sábado, 14 de enero de 2012

SIN EXCUSAS


“La derrota no es una opción, 


y no hay excusa”

(Héroes del silencio)